Luchan por su familia perruna

Los perros de Pepa y Óscar campan a sus anchas en su terreno.:: R. G.

Los perros de Pepa y Óscar campan a sus anchas en su terreno.:: R. G.

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

¿Recordáis a ‘La manada de Pepa y Óscar‘? El 7 de febrero ideal.es rescataba la historia de esta pareja que comenzó hace algo más de tres años a acoger a estos caninos en su casa. Empezaron por ocho –siete cachorros y además su madre–, y la familia aumentó especialmente tras el verano pasado, fecha en la que se incrementa el número de abandonos. Llegados este pasado febrero se vieron con catorce perros en casa. Quince por unos días, con Nieve que apareció casi a las puertas de casa, y murió a los días por enfermedad. Temporalmente fueron trece (la pequeña Kuki está desde entonces con la madre de Pepa), pero llegaron más con los que suman diecisiete: Enanito, Gitano, Cero y Nika.

Enanito y Gitano son dos cachorros de cinco meses que pertenecen a una camada de siete retoños que abandonaron en una carretera de montaña a finales de enero. Pepa y Óscar a través de sus Facebook -red gracias a la cual han recibido mucha ayuda-, amigos y contactos personales han intentado buscarles un hogar. Con los otros cinco sí que lo lograron, pero estos dos pequeños parece que se resisten. Aún así, continúan en adopción.

enano-gitano-uno

Cero, un Galgo precioso “y muy especial”, asegura Pepa, llegó en marzo. Fue Óscar quien se lo encontró. Iba conduciendo cuando “vi que a un hombre se le había escapado y estaba intentando recuperarlo”, o eso creía. Para su sorpresa cuando consiguieron coger al cachorro –que por muy grande que parezca, es cachorro aún– “el hombre me dijo que no era suyo, que se lo había encontrado y no sabía qué hacer con él”. Explica Pepa que entonces recibe una llamada de Óscar contándole lo sucedido: “¿qué hago cariño?”, preguntó. “Y qué le iba a decir yo si no… ¡Pues que se lo trajera a casa!”, afirma sonriente. La intención no era quedárselo, “porque ya somos muchos en casa”. Pero este galgo les conquistó y decidieron que fuera parte de su “perri-pandi”, como los llama Pepa en alguna ocasión.

cero

La anciana Nika tuvo la suerte de caer en estos brazos el pasado mes de abril. Tiene ya 10 años, está sorda y prácticamente ciega, “no entendemos como la han podido abandonar en estas condiciones”. Pero no fue eso lo que más les sorprendió, ya están curados de espanto. Al crear el evento en Facebook, en las primeras fotos Nika parece un Yorkshire “y mucha gente se interesó en adoptarla de inmediato, pero en cuanto vieron que no lo era, se los tragó la tierra”. Ya os imagináis que pasó con esta viejita: un miembro más de ‘La manada de Pepa y Óscar’.

nika

Hasta aquí los diecisiete. Sumémosle una más, Tina, una cachorra de unos 3 ó 4 meses. Hace tan solo un par de semanas que la abandonaron cerca de una gasolinera. “Una pareja que estaba echando el día en el campo la vieron de repente con sus prismáticos. Le quitaron todas las garrapatas que pudieron. Estaba plagada”, relata Pepa. Ellos continuaron con la tarea. “La pareja no era de aquí, y no se la podían quedar”. Otra perrita más a la que le buscan un hogar.

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Por la misma fecha en que se encontraron a Tina, esta pareja se llevó también una sorpresa. Su situación económica no ha cambiado nada desde que contáramos su historia en febrero, y por fortuna cuentan con muchísima ayuda. Además de enviarles una amiga kilos y kilos de pienso, collares antipulgas para todos, cuencos para la comida, juguetes, etc. Sus amigos le tenían preparado algo más. Yolanda Gil, colaboradora de Amigos de los Animales (asociación que también realiza una gran labor), se le ocurrió la idea de montar un barril para conseguir dinero y ayudar a Pepa y Óscar. Rocío Cardona, amiga de ambas, ofreció el pub Folk de Granada y “darles el 40% de los beneficios de esa noche”, cuenta. Solo quedaba buscar a alguien que ambientara la noche, con salsa y sus animaciones que fueron a cargo de Fanny, y un cartel llamativo para atraer al público. Dicho y hecho. La fiesta la celebraron este viernes y aunque no acudieron tanta gente como esperaban, Pepa asegura que “la noche fue genial porque estaban las persona que me quieren mucho y sobre todo porque las ganas y la intención eran las mejores: ayudar a mis peludetes”.

La labor de Pepa y Óscar, de los refugios y asociaciones de animales que tanto hacen por ellos es admirada por muchos, pero no es suficiente. Son muy pocos los que dedican su tiempo a estos seres vivos que con un simple movimiento de cola expresan mucho más agradecimiento que con las palabras.

>> Noticia publicada en ideal.es el 20/05/2012

* 20/02/2013. Nika estaba demasiado mayor y en diciembre de 2012 al fin descansó. La pequeña Tina, mucho más grande que en el fotografía, fue adoptada el pasado mes de enero.

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