«Diferente, pero feliz»

Ellie durante la manifestación de 'Amigos de los Animales'.:: R. G.

Ellie durante la manifestación de ‘Amigos de los Animales’.:: R. G.

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Esta frase dice mucho en poco. Ellie llevaba en su jersey estas palabras, una perra con una complicada historia a sus espaldas: sufre una torsión en sus rótulas provocada por aplastamiento o porque algún ser le dio una paliza, lo que hace que no pueda caminar como cualquier otro perro. Su tibia casi toca el suelo.

La conocí ayer en la manifestación de la Asociación Amigos de los Animales de Albolote (Granada) con la que promovían la adopción de perros y gatos, además de alzar la voz contra una de las peores problemáticas a las que se enfrentan: el abandono. Entre voluntarios de la asociación y amantes de los animales, se juntaron en el centro de Granada algo más de cien personas acompañados por varios perros, los auténticos protagonistas de la concentración. Los participantes en este acto irradiaban alegría porque esta vez asistieron muuuucha más gente que el año pasado, uniéndose por el camino más personas y mascotas, a pesar de que algún insensible que pasaba por la Fuente de las Batallas soltó alguna perla: “Esto se va a llenar de mierda de perro”…

Esa insignificante mancha desapareció gracias al interés de otros muchos ciudadanos que iban directos a los perros: “Son lo más noble que hay”, decía una señora mientras acariciaba a uno por aquí y a otro por allá. Una niña de un par de años pidió insistentemente a sus padres que la sacaran del carro para ver a los peludetes de cerca, y lo consiguió, mientras que sus progenitores mantenían una conversación con los dueños de esos animales, interesándose por la historia de cada uno, su edad, su procedencia. La mirada de un abuelo reflejaba añoranza, quizá porque hasta no hace mucho tuviera alguna mascota a la que ya perdió. El cualquier caso mostró su cariño y respeto por ellos, y no dudó en saludar a uno de los canes que se subió a su cintura para recibir sus caricias.

Sí, son diferentes, la mayoría no son de raza y todos tienen el punto común de que un día le abandonaron en un indeseado rincón de Granada. Pero se merecen una segundaoportunidad, se merecen el calor de un hogar.

Pinchando aquí  pueden ver las fotos de Amigos de los Animales ;)

>> Esta entrada fue publicada en el blog ‘Alma de Pollo’ el 03/12/2012 que pueden seguir leyendo aquí.

 

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