Cuida a tu perro del calor veraniego

Un niño y su perro juegan en Playa Can, en Motril.:: JAVIER MARTÍN

Un niño y su perro juegan en Playa Can, en Motril.:: JAVIER MARTÍN

Los perros también necesitan estar protegidos del sol, pueden sufrir erupciones en la piel y golpes de calor. La veterinaria Lola Olagüe Sánchez ofrece pautas de prevención

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

El sol y las altas temperaturas también afectan a nuestras mascotas. De no tener cuidado pueden sufrir desde erupciones en la piel hasta golpes de calor, provocando estos la muerte en casos graves.

Mi Trufa pasa ahora más tiempo en el interior de casa, en busca continua del rincón más fresco del suelo. Y mira que le gusta el patio, pero con lo que aprieta el Lorenzo, en verano solo se asoma cuando pasa un gato u otro perro por la puerta. Durante el día, las persianas permanecen a media altura para dar sombra y al echar agua limpia en su cuenco, lame y relame en mi mano el hielo que pretendo poner en él.

Los animales poseen mecanismos diferentes a los humanos para regular su temperatura corporal. Mientras que el hombre lo consigue a través de la sudoración, los canes lo hacen mediante el jadeo, así evaporan el agua y pierden ese calor. “Los perros no poseen glándulas sudoríparas extendidas por el cuerpo, solo tienen en las almohadillas”, aclara la veterinaria granadina Lola Olagüe Sánchez. Los gatos, en cambio, consiguen normalizar su temperatura mediante el lamido del pelo.

El jadeo no es tan efectivo como la sudoración en las personas y, en consecuencia, la disminución de calor es menor. Por ello, los animales con más dificultades respiratorias tienen más probabilidades de padecer un golpe de calor. Es el caso de los perros braquicéfalos (tipo bulldog), los que son chatos como los shih tzu o pequinés, y los abueletes. Además, la veterinaria advierte sobre la especial precaución que se debe guardar con los animales que padecen del corazón o de enfermedades respiratorias.

Los perros de color más oscuros, con el pelo negro y marrón, también corren peligro de sufrir los temidos golpes de calor. “Absorben más los rayos del sol –explica Olagüe Sánchez– al igual que los más ancianos y los cachorros”. Por otra parte, los animales de color blanco, con capas blancas o con poca pigmentación tienden a sufrir quemaduras solares, como los dálmatas o los samoyedos. En ellos son más frecuentes las alergias solares, incluso las erupciones provocadas por el sol en las ingles y las axilas, zonas en las que la piel es más sensible por el escaso pelaje. E importante: “Los animales sin pelo deben ser protegidos con protección solar”, señala la veterinaria.

Los perros disfrutan de un día de playa. :: JAVIER MARTÍN

Los perros disfrutan de un día de playa. :: JAVIER MARTÍN

 

Síntomas y prevención

¿Cómo detectar un golpe de calor? Lola Olagüe dice que la temperatura normal del perro está por encima de la humana, es decir, entre 38 y 39 grados. El peligro comienza por encima de los 40 grados, “ahí entramos en los golpes de calor”.

Los síntomas son bastante evidentes:

– El perro está ardiendo.
– Falta de coordinación y temblores musculares.
– Negativa a moverse. Al principio pueden tener signos de ansiedad, como agitación o lloriqueos.
– Respiración muy rápida o muy costosa.
– Babeo y espuma en la boca.
– Aumento del ritmo cardíaco.
– Alteración del color de las mucosas (encías enrojecidas).
– Tambaleo, puede haber vómitos.
– Pérdida de consciencia e incluso convulsiones.

Si observas estos síntomas en tu perro, acude urgentemente a tu veterinario para evitar males mayores. “De camino a la clínica, intenta bajar su temperatura corporal. Nunca con cubitos de hielo –continua Olagüe– o con agua helada. Es importante que sea de una manera gradual, con agua a unos 20 grados, pulverizándola o incluso sumergiéndole en ella”. Con esto, el calor se disipará gradualmente, por lo que es importante “no envolver al animal en toallas mojadas, ya que así impedirás la eliminación del calor. Si el animal está consciente, mójale los labios con agua, e incluso déjale que beba un poco, nunca en exceso”, indica la veterinaria.

Para no vernos en esta situación, más vale prevenir que curar. Lola Olagüe nos ofrece una serie de consejos:

– “Que dispongan de agua limpia y fresca para beber.

– Una buena ventilación del sitio donde esté la mascota. Si se queda dentro de casa, bajar las persianas para que esté más fresquito.

Evitar los paseos a mediodía. Aprovechar la noche y la primera hora de la mañana.

– Darle de comer a primera o última hora del día.

– Evitar el ejercicio cuando haga calor. Si el perro es enérgico, se puede hacer el ejercicio para la noche, o buscar alternativas como llevarle al río o a la playa.

Nunca dejarle dentro de un vehículo aparcado. No debemos olvidar que, en menos de 15 minutos, un animal encerrado en un coche puede fallecer debido a un golpe de calor.

Un grupo de personas se baña con sus perros junto al río Verdes en el cauce del Genil.:: IDEAL

Un grupo de personas se baña con sus perros junto al río Verdes en el cauce del Genil.:: IDEAL

 

– Otro problema, cuando se corta demasiado el pelo. El pelaje de los animales les protege en cierta medida de los rayos solares. Lo mejor es un término medio, que les disminuya el calor, pero que a su vez les proteja. El sol a largo plazo pude provocar cáncer de piel como en los humanos. Hay que procurar que el sol no incida de una manera directa sobre las zonas más desprotegidas del cuerpo, como son las orejas, el hocico y la barriga.

– Si vas de viaje con él, asegúrate de que el habitáculo en el que irá está bien refrigerado. Es conveniente hacer paradas cada dos horas para darle agua incluso refrescarle un poco, dándole algún cubito de hielo, o bien pulverizarle con agua.

– Con aquellos que viven en el exterior hay que extremar las precauciones: refrescarles mediante pulverización, o dejarles algún cacharro grande con agua donde puedan remojarse.

– Poner siempre el agua a la sombra, y que esta sea lo suficientemente amplia como para que puedan refugiarse en ella.

– Es muy importante también que el aire corra. Que animal disponga de una caseta no es suficiente para resguardarse del sol en pleno mes de agosto a las tres de la tarde.”

Los perros también necesitan estar protegidos del sol, al igual que las personas. Su propio instinto les hace buscar la sombra y el rincón más fresco de la casa, pero con estas pautas y conociendo los síntomas, sabrás cómo actuar frente al calor veraniego.

2 comentarios en Cuida a tu perro del calor veraniego

  1. toto
    16 agosto, 2014 at 11:14 am (3 años hace)

    Vale, pero antes hay que cuidar y ayudar a los más necesitados——–!!!

    Responder
    • WIRZON
      18 agosto, 2014 at 1:18 am (3 años hace)

      En tu nick te ha faltado una N.
      ¿Qué tendrá que ver esto con los necesitados?

      Responder

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