La persistencia de Arthur

Mikael Lindnord vió por primera vez al  perro "desaliñado" cuando estaba comiendo albóndigas enlatadas.:: PEAK PERFORMANCE

Mikael Lindnord vió por primera vez al perro “desaliñado” cuando estaba comiendo albóndigas enlatadas.:: PEAK PERFORMANCE

Este perro callejero logró encontrar su nuevo hogar en Suecia tras seguir durante casi 700 kilómetros al equipo sueco en una dura competición de deporte extremo celebrada en Ecuador

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Todo comenzó con un albóndiga de lata. Mikael Lindnord realizaba junto a su equipo sueco en Ecuador la dura prueba de ‘Adventure Racing World Championship’, una competición de deporte extremo que consiste en recorrer en varios días 690 kilómetros combinando senderismo, bicicleta de montaña y kayak. Según el Daily Mail, a los pocos kilómetros de arrancar la aventura, un nuevo miembro apareció de la nada para unirse al grupo de cuatro ‘Team Peak Performance‘: un perro callejero.

Los atletas, exhaustos y cubiertos de barro, hicieron un alto en el camino para descansar y comer antes de emprender la siguiente travesía de 32 kilómetros a través de la selva ecuatoriana. El capitán del equipo, Mikael Lindnord, abrió su lata de carne en conserva cuando se percató por el rabillo del ojo que un “desaliñado” perro callejero le estaba observando, según cuenta en el Daily Mail. Sintió pena por él y le ofreció una albóndiga. Ese fue el fallo o el acierto, según se mire, de Mikael, darle comida. El perro no se separó de ellos desde aquel momento.

A pesar de los numerosos intentos por parte del equipo de que siguiera otro camino por su seguridad, se negó a irse.

A pesar de los numerosos intentos por parte del equipo de que siguiera otro camino por su seguridad, se negó a irse.

Durante la dura etapa de caminos montañosos y de lodo, prueba para la que el can no estaba entrenado, el equipo sueco y el perro, al que llamaron Arthur, se hicieron amigos. Sin embargo, la siguiente fase de la competición consistía en viajar durante 60 kilómetros por río en kayaks. Por recomendación de los organizadores, preocupados por la seguridad del perro, decidieron dejarlo en la orilla, pero Arthur se negó a abandonar. Se lanzó al agua y nadó al costado de la embarcación. Viendo la persistencia del perro callejero, Mikael Lindnord lo subió al kayak y lo envolvió en su chaqueta.

Tras seis días de intensa carrera, Arthur quedó algo magullado, por lo que le llevaron a un veterinario en Quito (Ecuador). El perro también presentaba un corte en la espalda anterior a la aventura con sus amigos humanos. Mikael explicó en el Daily Mail que no tenía ni idea de lo mal que estaba Arthur cuando le conoció. “Tenía grandes heridas y sangraba bastante debido a los parásitos que tenía. El veterinario explicó que Arthur venía arrastrando esas heridas desde hacía seis meses”.

Organizadores advirtieron al equipo que llevar a Arthur representaba un riesgo para él y para su seguridad. Pero Arthur nadó junto a la embarcación.

Organizadores advirtieron al equipo que llevar a Arthur representaba un riesgo para él y para su seguridad. Pero Arthur nadó junto a la embarcación.

Mientras permaneció en el veterinario, Mikael pensó que tras la experiencia vivida no podía dejar a Arthur en América del Sur. Decidió adoptarlo y llevarlo con él a Suecia. Sin embargo, debido a las duras reglas de Europa sobre el traslado de perros, Arthur tuvo que esperar en cuarentena en un centro de aislamiento hasta que los veterinarios comprobaran que el animal no tenía ninguna enfermedad. “Casi lloré frente al ordenador cuando recibí la aprobación del Consejo de Agricultura en Suecia”, indicó Lindnord en la cuenta oficial de Facebook del ‘Team Peak Performance’.

El equipo de deportistas extremos agradeció en Facebook todo el apoyo que su nuevo amigo canino recibió. También anunciaron la creación de la Fundación Arthur: “Hay muchos más Arthur en los caminos que son abandonados y ‘no tienen ningún valor’. Queremos cambiar eso”.

Cuando Mikael Lindord vio a Arthur por primera vez solo le ofreció una lata de comida. Suficiente para forjar el vínculo entre ambos. Lindord terminó diciendo : “Yo vine a Ecuador para ganar el Campeonato del Mundo. En cambio, me llevo un nuevo amigo”.

Cuando Lindord recibió la noticia de que el Consejo de Agricultura había aprobado la solicitud de Arthur para ser llevado de vuelta a Suecia, dijo que lloró ante el ordenador.

Cuando Lindord recibió la noticia de que el Consejo de Agricultura había aprobado la solicitud de Arthur para ser llevado de vuelta a Suecia, dijo que lloró ante el ordenador.

 

Información relacionada:

Pincha aquí para ver en la galería de imágenes la aventura de Arhur junto al equipo sueco en Ecuador.

 

6 comentarios en La persistencia de Arthur

  1. as11
    29 noviembre, 2014 at 4:09 am (3 años hace)

    Que historia tan bonita,debería de ocupar la portada principal del periódico. Porque entre políticos corruptos, curas pederastas, y un sin fin de desgracias,nos olvidamos de las cosas lindas de la vida. Gracias por compartirla con nosotros

    Responder
  2. Ale
    29 noviembre, 2014 at 6:04 am (3 años hace)

    historia conmovedora

    Responder
  3. Ale
    29 noviembre, 2014 at 6:07 am (3 años hace)

    Quien persevera, triunfa

    Responder
  4. Matinee
    29 noviembre, 2014 at 8:33 am (3 años hace)

    Historias como esta, me hacen pensar q todavia hay esperanza con el genero humano. Todos sabemos (sin saber realmente por que) q el protagonista de la historia tiene un sentido especial para seguir solo a quien realmente lo merece. De alguna forma Arthur sabia como acabaria la historia. Esto si es real y conmovedor y no el anuncio de la loteria. Deberian poner un Arthur en la puerta del parlamento y el congreso para detectar a individuos con un minimo de humanidad.

    Responder
    • Margarita Carretero González
      29 noviembre, 2014 at 10:06 am (3 años hace)

      Iba a expresarme en los mismos términos, Matinee. Historias como esta me devuelven la esperanza en esta especie tan extraña a la que pertenecemos.

      Responder
      • víctor
        29 noviembre, 2014 at 5:18 pm (3 años hace)

        la esperanza de esta historia está en la actitud del perro, que por persistencia el hombre lo acogió.

        Responder

Responder