Un animal no es un juguete

**Si no puedes ver el vídeo de arriba, pincha aquí para visualizarlo**

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Hace casi dos años tuve la oportunidad de conocer de cerca un proyecto muy especial. Lo descubrí gracias a la entrevista que le realicé a César Bona –maestro zaragozano– a su paso por Granada. Doce niños, con este maestro como guía, formaron en 2010 la protectora virtual ‘El Cuarto Hocico’ en un pequeño pueblo de Zaragoza, en Muel. Recibieron numerosos reconocimientos por su labor contra el abandono y el maltrato animal, incluso la famosa primatóloga Jane Goodall se enamoró de ellos. Fruto de ese trabajo sacaron un libro con el mismo nombre de la protectora. Esos niños ahora son chavales de instituto y el maestro, César Bona, da clases en Zaragoza. Aunque ya no trabajen codo con codo estos adolescentes, sin duda, pueden presumir de, además de un gran crecimiento personal basado en el respeto al planeta, contagiar a miles de personas y remover sus conciencias contra el abandono y maltrato animal. Por cierto, el ‘profe’ es el único español nominado al ‘Teacher Prize’, lo que sería el ‘Nobel’ de la enseñanza. Algo bueno habrá hecho para estar entre los 50 finalistas, ¿no?

Ojalá hubiera más “cuartos hocicos” en colegios de Granada, de Andalucía, de toda España. Los niños tienen un cariño inherente hacia los animales, sentimiento que parece perderse en el tiempo cuando nos hacemos adultos. Ese amor tan puro e inocente provoca que a veces los más pequeños demuestren tener más cabeza que los propios mayores frente al abandono y el maltrato animal. Lo que ocurre que al considerarlos solo niños, a pesar de que te dejen patidifuso con sus respuestas, los mayores tienden a restarle importancia a sus argumentos. Pero “el hecho de que a todos los niños les guste los animales nos sirve para crear el ambiente de empatía que falta en la sociedad”, afirmó en la entrevista César Bona.

Todo ello me llevó, en esta tercera edición del vídeo navideño y mascotero de Alza la Pata, a querer que fueran los niños los que dieran voz a los animales, a esos lindos cachorros que más de uno estará pensando en usar como regalo en estas fiestas. Los protagonistas del vídeo son niños de 4º y 5º de primaria del colegio público Hurtado de Mendoza de Cogollos de la Vega (Granada). Solo cinco niños de entre 9 y 10 años, de la veintena que asistieron al ‘cole’ la tarde de la grabación, se atrevieron a hablar ante la cámara, los suficientes para dejar claro que sus chinchillas, perros, gatos o cerdo vietnamita no son un juguete, sino que los consideran uno más de la familia. Patricia, Nerea, Chevi, Desirée y Lucía dicen que juegan con ellos “como si fueran un hermano más”, saben que tienen sentimientos, que también sufren. Se sienten bien junto a ellos, se los “comerían a besos” y se espantan ante la pregunta de si ellos los abandonarían. Tienen claro que dejar a un animal tirado en una carretera o en un descampado es una mala acción, “eso no debería ser así”.

No sabrás lo que verdaderamente significa tener un perro, por ejemplo, hasta que esté en tu casa. Y quizá estas fechas no sean las mejores para descubrirlo, dudo mucho que las prisas de las navidades te dejen pensar si estás dispuesto a asumir la responsabilidad que supone tener a un bicho –siempre desde el cariño– una media de diez años. El cachorro es muy adorable, pero luego crece, hay que sacarlo varias veces al día a la calle, vacunarlo, darle de comer y dedicarle tiempo para jugar. Te necesita. A cambio de cuidarlo sabrás lo que significan las palabras amor, desinterés, lealtad y compañía.

Trufa lleva conmigo desde cachorra y ya tiene tres años. Cada día que pasa me alegro más de tenerla a mi lado. Mi bicho dorado, es un trasto rubio, será lo más pesada del mundo cuando de jugar se trata, me saca de quicio cuando se pone farruca con algún perro –no todos le van a caer bien–, pero solo por como su cabeza se cuela entre mis brazos mientras escribo estas líneas para que la acaricie, por la fiesta de “buenos días” que me monta cada mañana, o el entusiasmo con el que me recibe al llegar a casa tras el trabajo, merece la pena tenerla con nosotros.

Niños del colegio Hurtado Mendoza de Cogollos de la Vega que han participado, junto a los perros, en el mensaje navideño de Alza la Pata.:: R. R. G.

Niños del colegio Hurtado Mendoza de Cogollos de la Vega que han participado, junto a los perros, en el mensaje navideño de Alza la Pata.:: R. R. G.

P.D.: Tres de los perros que aparecen en el vídeo, Sayon, Choco y Jazz, se encuentran en adopción. Si estás interesado en alguno de ellos, este es el teléfono de contacto: 600 25 47 54.

3 comentarios en Un animal no es un juguete

  1. Enri
    27 Diciembre, 2014 at 10:43 am (3 años hace)

    Pues lo tengo muy claro, primero hay que atender mucho y bien a las personas.—Y a los animales cono se merecen, no tanto como a las personas——-!!!

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    • Leyre
      30 Diciembre, 2014 at 6:29 pm (2 años hace)

      La diferencia entre un amor desinteresado, altruista y grande, frente a uno pequeño y egoísta es que AMOR con mayúsculas, hay para todos los seres. Y no hay reglas, ni hay “no tanto”. Hay AMOR. Es sencillo.

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  2. jose ignacio
    6 Enero, 2015 at 4:02 pm (2 años hace)

    Enri, claro que hay que atender a las personas, pero eso no quita que haya que maltratar o abandonar a un animal, lo que hace César Bona, por todos los sitios que pasa es educar a nuestros hijos y a la vez a los padres en empatía con los demás seres vivos y eso es un forma estupenda de intentar crear un mundo mejor y recuperar valores perdidos en esta sociedad. Por cierto tenemos la suerte de tener a César este año con nuestra hija y es increíble, merecedor del premio y digno de seguirle por las redes sociales.

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