Perros con orden de alejamiento de su propia casa

Noah, la perra de Irene Ventura, lleva ya un mes al cuidado de una amiga de la familia.

Noa, la perra de Irene Ventura, lleva ya un mes al cuidado de una amiga de la familia.

Un juez obliga a todo un edificio a deshacerse de sus perros por la “fobia canina” de un vecino en La Coruña

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

“¿Qué solución es esta?”, me preguntaba el jueves por la noche un usuario en Twitter ante la polémica sobre que un juez obliga a todo un edificio a deshacerse de sus perros por la “fobia canina” de un vecino. Patidifusa me quedé cuando leí la información. Resulta que la Audiencia Provincial de La Coruña ha prohibido los perros en un bloque de edificios, en la localidad gallega de Sada, dando la razón al vecino denunciante, y todos los residentes tendrán que renunciar a sus mascotas. Así, sin más. Como si fuera tan fácil, oiga.

La justicia a veces nos sorprende. Y muchas veces cuando lo hace es para mal. Perros fuera, vecino feliz, ¿no? ¿O cómo funciona esto que yo me entere? Dios me libre de restarle importancia a que una persona tenga una fobia, en este caso canina. Para ser más exactos una “fobia canina grave debidamente diagnosticada”. El miedo a los perros se define como un persistente, anormal e injustificado temor hacia los canes o a la rabia que éstos pudieran transmitir. Los psicólogos aseguran que este tipo de miedos son superables aunque traumáticos. Es como si al tener un perro cerca cree que le va a ocurrir algo malo.

Veo bien que se preserve la salud de las personas, pero ¿a costa de qué? Que no estamos hablando de tirar un juguete a la basura porque ya no sirve. Estamos hablando de perros, seres vivos, no cosas, que tienen sentimientos hacia sus familias. Sí, lector al que no le gustan los animales, por muy increíble que parezca, los perros también sienten y padecen. Los vecinos de esta historia tienen ahora que ¿hacer qué? ¿Sacar a su perro de casa de un día para otro? ¿Dárselo a un amigo? ¿Buscarle una nueva familia? Señores, estos perros ya tienen un hogar, una familia y le van a despojar de ello porque un vecino tiene fobia canina. Según los veterinarios, para los animales es muy importante su entorno, saber donde está su comida, su lugar para dormir, sus humanos. Eso les da seguridad. Cambiar su vida de repente les supone estrés. Repito, no menosprecio que este señor sufra dicho trauma, pero si es tratable como aseguran los expertos, ¿por qué no acudir a un especialista que le ayude? ¿Por qué no buscar una solución que beneficie a ambas partes? ¿Por qué no se muda él?

**Si no puedes ver el vídeo de arriba, pincha en este enlace**

 

La Opinión A Coruña recogía ayer el relato de una de las afectadas, Irene Ventura. Al parecer la historia podría esconder algo más detrás. Según cuenta la joven de 26 años el origen del conflicto fue que ella denunció al vecino a su vez por “injurias y calumnias” y fue condenado a pagar una multa. “Yo le dije a la juez que lo único que quería era que me dejase en paz. Si a él le dan pánico los perros, a mí me da pánico él y no por eso le van a echar de su casa como ha hecho con mi perra”. En julio de 2014 la justicia desestimó la demanda del denunciante por considerar que no ejercitaba la acción “en beneficio de la comunidad” sino por “interés personal suyo al padecer una canino fobia”. Ahora cambian las tornas. La decisión de la Audiencia Provincial se ampara en el cumplimiento del Reglamento de Régimen Interno de la comunidad de vecinos, que en su artículo 16 dice explícitamente que “se prohíbe la tenencia en los apartamentos o fuera de ellos de perros, gatos o cualesquiera otros animales que puedan causar molestias, suciedades o ser motivo de peligro o riesgo para las personas”. Irene Ventura afirma que “es cierto que se aprobó en junta prohibir los animales pero no fue por mayoría y por eso hubo un acuerdo tácito para que los que ya teníamos animales, que no molestaban, siguiéramos con ellos. Mi perrita no ladra, no muerde, está castrada y esterilizada, los vecinos testificaron que no les molestaba. Nunca hubo ningún problema en la comunidad por los animales. Voy a luchar por ella y por el derecho constitucional a la intimidad de mi casa”.

Los conflictos vecinales son complicados. Independientemente de lo que diga la justicia, cada uno cuenta su versión y cree tener la verdad absoluta. Barre para casa. Tengo claro que la mentira y el interés por hacer daño al otro están presentes en ellos. Eso sí, como persona que tengo perro lucharía, como Irene, por no tener que sacar de mi propia casa a mi Trufa. Se les quiere como a un miembro más de la familia y pocos entienden eso.

De los perros, de los animales, parece que resulta fácil deshacerse. O eso cree más de uno a juzgar por esta historia. Un suponer sobre este caso. Si la fobia hubiera sido hacia los niños, que también existe, ¿cuál hubiera sido la resolución de la Audiencia Provincial?

**ACTUALIZACIÓN | 20 DE MARZO DE 2014**

Final feliz para Noa: los vecinos de su urbanización suprimen la norma anti animales

La junta de vecinos de la urbanización A Solaina de Sada aprobó, por nueve votos a favor y cinco en contra, derogar la norma que prohibía tener animales en los dos bloques del complejo residencial (pincha aquí para leer la noticia completa).

Noa en brazos de Irene.

Noa en brazos de Irene.