El miedo de los perros a los petardos y cohetes

Trufa, la perrita de servidora, pide que #NOSEASPETARDO estas fiestas.:: R. GAVIRA

Trufa, la perrita de servidora, pide que #NOSEASPETARDO estas fiestas.:: R. GAVIRA

El oído de los canes es cuatro veces más sensible que el humano, por lo que el ruido de estos artilugios supone un gran estruendo para ellos | La Protectora de Málaga ha lanzado una campaña navideña de concienciación con el hashtag #NOSEASPETARDO a la que Alza la Pata se ha sumado. ¿Te unes a ella?

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

La Navidad trae consigo celebraciones varias, fiestas y también que muchos humanos decidan divertirse tirando petardos y cohetes, artefactos que provocan que mi Trufa se esconda temblorosa debajo de la mesa pequeña del salón –escena un tanto cómica porque Trufa posee unas largas patas y tiene que reptar para refugiarse–. Y no es el único perro que se altera al escuchar el sonido de la pirotecnia. ¿Por qué les afecta tanto? “La capacidad auditiva de los perros (60.000 ciclos por segundo) se diferencia de la del humano (20.000 ciclos por segundo) por su gran aptitud para captar sonidos a altas frecuencias”, dice David López Jaramillo, veterinario en la Clínica Argos de Maracena (Granada). El oído de los perros está capacitado para quintuplicar la capacidad del hombre de percibir sonidos.

Seguro que ya has vivido en casa más de una escena en la que tu perro se asusta y no sabe dónde meterse. Y tú te dices, “¿pero si no se escucha nada?” En lo que respecta a la percepción de sonidos distantes, los perros pueden detectar un sonido débil a una distancia entre cuatro y cinco veces mayor que un ser humano. Todo ello dota a los canes de una hipersensibilidad auditiva, por lo que el sonido de un petardo o cohete tiene que ser para ellos como si el cielo se las cayera encima, ¡y a ti te ven tan tranquilo! “Él no entiende la razón de esas explosiones”, señala el veterinario. “Estos sonidos matan células sensoriales que se encuentran en los oídos y que no se regeneran dejando severas discapacidades auditivas. Los petardos –continúa López Jaramillo– alcanzan hasta 190 decibelios (una sirena registra 120), bastante más de los 85 decibelios que puede soportar el oído de los perros”.

Afortunadamente, no es algo que les ocurra a todos los perros, “más bien a una minoría que ha creado una fobia a estos ruidos. Otros también la desarrollan a las tormentas”, indica el veterinario

Según David López, el propietario puede hacer varias cosas para ayudar a su perro:

Tratamiento médico. “Sería dar pastillas con tranquilizantes. En el mercado principalmente hay dos tipos: con sedantes (azepromacina) o con calmantes naturales (triptofano extraído de leche materna). Esto se usa una hora antes de cuando pensamos que empezarán los fuegos”.

Tratamiento etológico. “Este es el más largo y complicado, pues se trata de ‘curar’ al animal (el otro es un tratamiento sintomático). Se trata de intentar quitar esta fobia al animal y se hace exponiéndolo poco a poco a ruidos cada vez más intensos, tranquilizándolo y en los casos más severos podemos ayudarnos de algún ansiolítico”.

– Por último, en caso de que su mascota padezca esta fobia, “el propietario debe facilitar a su perro un refugio, donde pueda esconderse y sentirse seguro durante los cohetes. Para esto hay que buscarle un sitio apartado, en penumbra, donde llegue lo menos posible el ruido, con su manta o sus juguetes y si es posible con la compañía de su dueño. Normalmente el lugar lo suelen elegir ya nuestras mascotas, los más usuales son debajo de la cama o en la bañera”.

Campaña #NOSEASPETARDO

La Protectora de Málaga y los compañeros del Diario Sur han lanzado una campaña para estas fechas navideñas de concienciación. A los perros que les cogen en casa cuando suenan los petardos o cohetes, temblarán, lloriquearán y se esconderán del susto. No es poco, Trufa al menos lo pasa realmente mal, tarda horas en querer volver salir a la calle. Y si te pilla ya fuera de casa, corres el riesgo que del estruendo tu perro te pegue un tirón de la correa y salga corriendo sin rumbo. Así que dos consejos para evitar disgustos: paséalo con correa y además graba en su chapa de identificación o en su collar tu número de teléfono para que te localicen de inmediato si se pierde.

Esta campaña no pretende prohibir nada, pero sí que se tenga en cuenta a los perros en estas fiestas. Puedes participar subiendo la foto de tu perro a Twitter o Instagram con el hashtag #NOSEASPETARDO. En Facebook tienes el grupo ‘NO SEAS PETARDO‘.

Alza la Pata ya se ha sumado con Trufa a esta campaña de la Protectora de Málaga y Diario Sur. ¿Y tú, te unes? Recuerda, estas Navidades #NOSEASPETARDO.

1 comentario en El miedo de los perros a los petardos y cohetes

  1. Irxulio
    20 Diciembre, 2015 at 6:25 am (2 años hace)

    A mi lagartija no le gustan los penitentes. Ténganla en cuenta en Semana Santa.

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