La famosa vacuna contra la Leishmaniosis canina

A Duna le detectaron la Leishmaniosis a los 2 años de edad. Tuvo una vida normal hasta los 8 años que falleció.

A Duna le detectaron la Leishmaniosis a los 2 años de edad. Tuvo una vida normal hasta los 8 años que falleció.

Además de este medicamento, en Alza la Pata hablamos de los métodos de prevención y protección frente a esta enfermedad incurable que puede ser mortal para los perros

La época de máximo riesgo de transmisión sería a finales de agosto, el mes de septiembre y primeros de octubre

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Duna, una perra dálmata, fue diagnosticada de Leishmaniosis canina a los 2 años de edad. “Su enfermedad fue mi máxima preocupación durante varios años y gracias a que se le detectó a tiempo pudo vivir varios años más”, dice María Dolores Prados Tenor, la humana de Duna y veterinaria en el Centro Veterinario Galápago de Granada. Por aquel entonces vivían en Estepa, su pueblo natal y ella todavía cursaba sus estudios de veterinaria. “En ese momento –hace siete años ya– la Leishmaniosis no estaba tan extendida y yo, por mi ignorancia, solo la protegía en verano. El flebotomo (mosquito transmisor) necesita cierta humedad, pero en mi caso la zona es urbana”, explica la veterinaria.

La joven Duna vivió hasta el año pasado, cuando con 8 años de edad María Dolores tuvo que sacrificarla para evitarle tanto sufrimiento. “Hay perros que al diagnósticarlos el pronóstico es fatal debido a complicaciones como la insuficiencia renal y son eutanasiados. Mi perra fue tratada y finalmente, después de 5 años, desarrolló insuficiencia renal crónica. Estuvo bajo tratamiento durante un año, pero sufría demasiado –lamenta Prados Tenor–. Aunque la enfermedad se trate, hay veces que se activa de nuevo y provoca daños irreversibles”.

La situación le sirvió a esta veterinaria, que lleva cinco años y medio ejerciendo la profesión, para estudiar al máximo la enfermedad. “Es algo que siempre cuento a los propietarios de mis pacientes. Es más fácil concienciar a las personas cuando le explicas tu propia experiencia”.

Como ya desgramos en su día en el artículo ‘La temida Leishmanisosis’ (pincha aquí para leerlo), la mal llamada “enfermedad del mosquito” se propaga entre los perros a través de las picaduras del flebotomo –concretamente el Phlebotomus Perniciosus que es el que más abunda en nuestro país–, un “mosquito especial” que habita en la cuenca mediterránea. Aunque al verlo pueda parecer un mosquito, la biología de éste y la del flebotomo son distintas.

La hembra del flebotomo alimentada.

La hembra del flebotomo alimentada.

La Leishmaniosis es una grave enfermedad parasitaria que afecta en un altísimo porcentaje a los perros, pudiendo llegar a ser mortal para ellos. Se trata de una enfermedad endémica que aparece en el norte de África, en Europa Occidental y principalmente en todos los países del Mediterráneo: Portugal, Italia, Malta, Grecia y España, entre otros. La enfermedad de la Leishmaniosis está causada por un parásito denominado Leishmania de la que existen diferentes especies como la trópica, major o infantum, siendo esta última, la Leishmania Infantum, la que predomina en España.

El flebotomo comienza a aparecer a finales de la primavera. Adquiere un máximo a finales de junio, primeros de julio; y luego comienza a tener otro repunte importante en septiembre. La época de máximo riesgo de transmisión sería a finales de agosto, el mes de septiembre y primeros de octubre.

La vacuna de la Leishmania de Virbac®

Con el objetivo de evitar la picadura del flebotomo existe, desde el año 2012, la vacuna de la Leishmania de Virbac®. Lleva poco tiempo en el mercado y en un principio se detectaron efectos secundarios, se habló de necrosis en la zona de vacunación, incluso un caso de muerte por shock anafiláctico. “Desde mi punto de vista, los resultados de la vacuna están siendo buenos aunque sí es relativamente reciente y tendremos que esperar algún tiempo para poder opinar –afirma María Dolores Prados–. Yo siempre recomiendo ponerla, así como los repelentes que hay para este tipo de mosquito, e intentar que el animal no esté al aire libre las primeras y últimas horas del día”.

Por su parte, el veterinario David López Jaramillo, de la Clínica Veterinaria Argos de Maracena, considera que la vacuna “da una inmunidad bastante alta para ser una vacuna contra un parásito. Por ejemplo, la vacuna contra la Malaria (enfermedad parasitaria cuyo vector también es un mosquito) consigue una inmunidad de alrededor de un 82% y esta contra la Leishmania de un 85%. Parece que ha dado bastantes reacciones, aunque nosotros en nuestra clínica no hemos tenido ninguna”. Aún así, López Jamarillo no suele recomendar ponerla con insistencia. “Informo de que existe, los pros y los contras, y que el dueño elija”.

La veterinaria Lucía Machuca Arenas, del Centro Veterinario Parapequeños de Granada, opina que la vacuna de la Leishmania de Virbac® “es una herramienta muy buena para los pacientes candidatos a ella. Lo malo es la cantidad de reacciones postvacunales que produce, sobre todo en perros pequeños. Pero para pastores alemanes y cruces, boxers, rotweilers… y otros perros grandes siempre la recomendamos junto con un método de prevención de la picadura del insecto. Recientemente ha salido en los medios que laboratorios Leti va a sacar otra vacuna contra la Leishmania con la cual prometen menos reacciones. Estaremos atentos a estos avances”, comenta Machuca Arenas.

 

Otros métodos de prevención y protección

Los métodos de prevención más comunes contra la Leishmaniosis canina y evitar así la picadura del mosquito son los collares o las pipetas.

Las mejores pipetas son aquellas con derivados de las Permetrinas como Advantix (Bayer), Frontline Triact (Merial) o Effitix (Virbac). Las tres tienen el registro en la Agencia Española del Medicamento como tratamiento preventivo de la enfermedad. “Hay otras con este compuesto pero que no tienen el registro y que no podremos reclamar en caso de que no den la efectividad esperada”, avisa Lucía Machuca. “Cada pipeta tiene sus fortalezas y sus debilidades y será el veterinario en cada caso el que recomendará el uso de una u otra. Por lo general las pipetas son muy eficaces y hay que colocarlas cada 21-28días por lo que requieren de dueños comprometidos y que ¡tengan buena memoria!”.

Otra opción muy buena es colocarle a tu perro un collar contra el flebotomo. “Ahora mismo el único que tiene el registro contra Leishmania es el collar Scalibor, que dura 6 meses y tiene una acción contra pulgas y garrapatas residual de hasta 4 meses, por lo que hay que complementarlo con pipetas para estos bichos a partir del tercer mes de ponerlo”, advierte la veterinaria. “Colocar un collar es muy buena forma de proteger porque siempre tenemos un efecto más continuo y si somos un poco despistados es más fácil el cumplimiento de los tratamientos”.

Mapa de incidencia en España.:: SCALIBOR

Mapa de incidencia en España.:: SCALIBOR

Hay un nuevo producto llamado Seresto que, según David López Jaramillo “pronto desbancará al Scalibor. Dura 8 meses en vez de 6, cubriendo así toda la temporada de prevalencia del mosquito Phlebotomus, así como garrapatas y pulgas”. Eso sí “todavía
no ha podido obtener el registro”, indica Machuca Arenas.

Tanto las pipetas como el collar rondan los 20 euros. En cualquier caso, antes de decantarte por uno u otro, consulta con tu veterinario cuál le conviene más a tu perro. “Lo que sí desaconsejamos –coinciden los tres veterinarios– es el uso de productos de baja calidad que se venden en supermercados, ya que estos proceden de productos naturales y la eficacia deja mucho que desear”.

Otro método para prevenir la enfermedad es Leisguard®. Se trata de un jarabe –cuesta unos 13 euros– que tiene un efecto directo sobre el sistema inmune del animal, potenciando su respuesta celular, lo que le permite combatir más eficazmente la infección. Protege al 80% de los perros sanos de desarrollar la enfermedad, mientras que disminuye la gravedad de la infección en animales que ya han sido infectados por la Leishmania.

Existen varias fórmulas tanto para la prevención y protección como para el tratamiento de la enfermedad. Lo ideal sería evitar la picadura del flebotomo y ahorrarle a nuestro perro sufrimiento alguno. Consulta con tu veterinario qué opción escoger.

Más información

Si quieres conocer más sobre la Leishmaniosis canina (síntomas, cuándo está activo el flebotomo…), lee ‘La temida Leishmaniosis‘ en el que el grupo de investigación de la Universidad de Granada –llevan más de 30 años estudiando este fenómeno– habla en profundidad sobre el tema.

  • Ana Blanca Hidalgo

    Muchas gracias por el artículo. Actualmente tengoun cachorrito de casi 3 meses que nos encontramos en una caja en el campo junto con sus hermanitos, y, aunque viva en el centro de Granada, tengo miedo de que pueda picarle algún mosquito.
    Se de veterinarios que recomiendan el Seresto, ya que contiene el mismo escipiente que las pipetas Advantix para éste fin…
    Aunque no tenga aún registro de que proteja contra los mosquitos, es cierto?

    • Rocío R. Gavira

      Hola Ana,

      tras consultarle a Lucía Machuca, una de las veterinarias que participan en esta información, esta es la respuesta que da a tu consulta:

      “En efecto Seresto no tiene el registro para publicitar que funciona como repelente de mosquitos. Pero recientemente han reportado un estudio (financiado por su laboratorio y realizado en colaboración con Universidades de veternaria de Italia y Brasil) publicado en febrero de 2013, que asegura que, collares con la composición de imidacloprid 10% y 4,5% de flumetrina confirió una protección de larga duración frente a la picadura del flebotomo en areas endémicas de L.infantum.

      Un saludo
      Lucia Machuca
      Cntro Veterinario Parapequeños
      Ancha de Capuchinos 16 18012 Granada
      858982614.”