Dos cachorros en adopción, Vynut, Sam y Mila.:: IDEAL
Dos cachorros en adopción, Vynut, Sam y Mila.:: IDEAL

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Un giro de 360 grados. De verse casi ahogada con la soga al cuello que le ataron de cachorra en un rincón de mala muerte en el Polígono Juncaril de Granada, o abandonado en una carretera de Córdoba con heridas que parecían incompatibles con la vida, a estar a salvo bajo la protección de unas personas responsables. Es el caso de Mila y Vynut, dos perros que han demostrado sus ganas de vivir a pesar de los obstáculos del camino puestos por el ser humano. 

La primera, Mila. Se encuentra muy feliz en el refugio de Amigos de los Animales de Albolote (Granada). Mari Carmen Fernández, junto a otras compañeras, lograron salvarla de un trágico final. La cuerda la tenía prácticamente incrustada al cuello, provocándole graves heridas y secuelas psicológicas por su “miedo atroz a la gente”. Mari Carmen asegura que tras estos meses Mila está mucho más suelta en el refugio y se lleva muy bien con el resto de animales. Pero sigue teniendo un gran miedo: salir a la calle.

Su hogar es el refugio, y quizá salir lo relacione con el abandono. Hace unos días, Mari Carmen intentó con Javi -el chico que durante meses le puso comida y agua antes de ser rescatada- pasearla fuera del refugio. “Le entró verdadero pánico cuando vio la calle y tuvimos que meterla rápidamente. Pienso que nos va a llevar tiempo que pierda ese miedo, pero con paciencia seguro que lo conseguimos”, cuenta Mari Carmen. Y lo más importante es que Javi sigue con ganas de adoptarla, pero habrá que esperar a que esté preparada psicológicamente.

Mila aún se muestra asustada.
Mila aún se muestra asustada.

El segundo, Vynut, un perro totalmente diferente al que rescataron a finales de mayo Verónica Contreras y Laura Pérez de Ladridos Vagabundos. Cuando contamos en ideal.es su historia en el mes de Julio, se apreciaba su cambio físico: más gordito y comenzó a crecerle pelo nuevo por todo su cuerpo. Al ver este vídeo que Natalia Masegosa, su casa de acogida, ha subido a YouTube, nadie diría que se trata de un perro maltratado por la mano del hombre. Casi no queda rastro de las heridas, un pelo que le brilla como nunca y presume de felicidad al caminar. Observen:

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**Si no puedes ver el vídeo aquí, pincha en este enlace**

Natalia explica que su carácter ha cambiado desde que da sus paseos: más alegre y más cariñoso, “lo voy a echar mucho de menos cuando encuentre una familia que le adopte. Ojalá pudiera quedármelo”. El complejo tratamiento que Vynut recibe poco a poco llega a su fin. “Le estuvimos dando antinflamatorios para su patita debido a la displasia de la cadera y ahora le damos unas pastillas que sirven para regenerar el cartílago. Las úlceras de los ojos las tiene perfectamente”, dice Natalia. Con la medicación que tiene para largo es la de la leishmaniosis (conocida también como “la enfermedad del mosquito”, causa de muerte en muchos caninos). “Se va llevando un poco mejor con los demás animales y ahora se ha hecho medio amigo de un gatito de la calle al que me gustaría encontrarle un hogar”, añade Natalia quien asegura que Vynut sería un perro adecuado para personas tranquilas puesto que se pasa las horas su cama sin hacer nada de ruido, ni muerde cosas, es limpio y nunca ladra.

Estos ángeles a cuatro patas, como los llama Pepa Tenorio, lograron sobrevivir. Ella y Óscar continúan luchando por su familia perruna que aumenta por días. Allá por mayo eran 18. Ya suman 23, “y no podemos más, no somos un refugio y necesitamos casa de acogida o adopción”, sobre todo para estos cinco últimos que llegaron en Julio (para los que Pepa facilita su contacto vía email magikkaplom@hotmail.com, por si alguien estuviera interesado). Por un lado, un caso muy especial, el de Sam un mastín de un año. A su dueña le detectaron cáncer.

Quiere a Sam con toda su alma, lo recogió de la calle siendo un cachorro, pero por su complicada situación personal y económica no puede hacerse cargo de él. Por eso Pepa prometió cuidarlo hasta que le encontrara una nueva familia.

Sam se da un chapuzón en la piscina.
Sam se da un chapuzón en la piscina.

Y estos despeluchados cachorros de casi tres meses. Desde que nacieron han vivido en movimiento. Pepa y Óscar creyeron haberles encontrado, a los ocho cachorros que eran en un principio, un hogar en Badajoz con una mujer que aseguraba tener el lugar adecuado para ellos. Hicieron los kilómetros de carretera, con la mala suerte de tener que volver a repetirlo a la semana siguiente. La susodicha en cuestión “tenía antecedentes, los llevaba a la perrera y sabe Dios que más”, relata Óscar, que milagrosamente consiguieron enterarse de esto y traerse a los pequeños de vuelta. Lo único que solo volvieron cinco, no se sabe que pasó con el resto. Uno de ellos ya ha sido adoptado. Son muy cariñosos y juguetones, están en la edad.

Dos de los cachorros a los que se les busca un familia que los adopte. :: R. G.
Dos de los cachorros a los que se les busca un familia que los adopte. :: R. G.

Cada día se abandonan decenas de animales, especialmente en verano. Los perros, los gatos, cualquier animal doméstico no son un juguete, son una responsabilidad a la que hay que educar y cuidar, de la que uno no puede ni debe deshacerse a la primera de cambio porque no fue consciente de la decisión que tomó el día de tenerlos en casa.

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>> Noticia publicada en ideal.es el 25/08/2012