Frodo en su casa de acogida.
Frodo en su casa de acogida.

Escrito por Rocío R. Gavira (@RocioRGavira)

Un perro callejero, de los tantos que hay abandonados por las calles de Granada, logró sobrevivir el pasado 28 de febrero a un accidente. El Día de Andalucía, en el que todos los granadinos disfrutaban de la nevada histórica en la ciudad y alrededores, una chica presenció cómo atropellaron a este perro en el centro de Granada. También vio cómo el conductor se marchó sin más. El can agonizaba en la calle y lo llevó rápidamente al centro veterinario más cercano, la clínica Galápagos.

La joven que lo encontró también avisó a la asociación ‘Ladridos Vagabundos‘ para que se hicieran cargo de él. En un primer momento, se dudaba de que Frodo, nombre que le ha puesto la asociación de animales, pudiera sobrevivir. No comía demasiado, tenía sangre en los pulmones, y su ojo izquierdo no respondía a la luz ni a ningún otro estímulo. En el derecho tenía como un tic que, unido a las vueltas en círculos que daba continuamente en la jaula, parece que responderían a un daño neuronal. Aún así, “en la placa que le hicieron del cráneo no detectaron nada”, explican desde ‘Ladridos’.

La juventud de Frodo, que solo tiene dos años, logró su mejoría. Poco a poco fue comiendo algo más, y junto con la medicación iba recuperándose. A pesar de ello, antes de salir de la clínica el 9 de marzo, tuvieron que extirparle el ojo izquierdo. No había esperanza de que recuperara la visión y las heridas le estaban produciendo una infección.

El estado de Frodo en la clínica veterinaria Galápagos.
El estado de Frodo en la clínica veterinaria Galápagos.

Después de todo lo ocurrido, Frodo aún está un poco asustado, pero se ha adaptado rápido al par de casas de acogida en las que ha estado y se relaciona perfectamente con otros perros. “El perro es un bombón, muy bueno, solo necesita algunas atenciones”, dice Mónica Cardeñosa, voluntaria de ‘Ladridos Vagabundos’. “Tras el atropello, se le ha fastidiado algún nervio facial y le cuesta un poquito masticar y cerrar bien la boca”, explica Mónica.

Han pasado casi dos meses del atropello y todavía sufre algunas secuelas, como la insensibilidad en la parte izquierda de la cara provocada por el fuerte golpe en la cabeza. Su cuerpo irá reabsorbiendo la sangre de los pulmones poco a poco. Y a pesar de todo ello, puede llevar una vida normal aunque necesite algunos medicamentos. “Solo necesita una oportunidad, que le quieran tal y como es”, dicen desde ‘Ladridos’. Y en estos últimos días han encontrado a esas personas: una familia en Francia le abre las puertas de su hogar, definitivo, en la que ya viven otros dos perros más adoptados de refugios.