Así encontraron a Pancho en la calle tras sufrir el atropello.:: IDEAL
Así encontraron a Pancho en la calle tras sufrir el atropello.:: IDEAL

Sus dueños se deshicieron de él, pero antes tuvieron la mala sombra de arrancarle el chip. Mientras vagó por las calles de Iznalloz sufrió un atropello que le dejó más débil

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Quizá eso de “el amor es ciego” sea aplicable a la fidelidad de los perros. Han pasado varias semanas desde que Pancho sufriera su calvario. Este perro, que ronda los dos años de edad, creía que tenía una “familia” que le quería. Pasó de estar en el que consideraba su hogar, a probar el áspero y duro cobijo de la calle. Su supuesta “familia” le trató como a un objetivo, no tuvieron en cuenta que es un ser vivo que siente y se deshicieron de él. Sin más. Pero antes de abandonarlo, tuvieron la mala leche de arrancarle el chip, de hacerle un boquete en su cuello con tal de borrar la única prueba que les señalaría. 

Con la crueldad de esos humanos como compañía en su pesar, Pancho vagó aturdido por las calles de Iznalloz (Granada). Cristina y Montserrat, dos jóvenes estudiantes, le encontraron en una acera a primeros de abril. “Estaba tirado de lado. No se movía. Le dimos comida y ni abría la boca”. Estaba muy débil, creían que solo había sido atropellado. Al día siguiente le llevaron a la Clínica Veterinaria Campanilla. Efectivamente, Pancho tenía fracturada la cadera y el hígado fastidiado a causa de un atropello. Mientras le examinaban, una de las veterinarias vio sangre seca por el cuello. “Le rasuraron la zona para dar con la herida… tenía un agujero en el cuello, le habían arrancado el chip”, cuenta Cristina. Dentro de la rabia que le supone, esta joven lo cuenta con cierta tranquilidad: “En mi pueblo y en los de alrededor es habitual ver estas barbaridades. La gente tira a los cachorros en bolsas de basura o en las vías del tren. No tienen conciencia”.

La herida de Pancho en el cuello.:: IDEAL
La herida de Pancho en el cuello.:: IDEAL

Tras pasar tres días ingresado en la clínica, Pancho estuvo una semana con Lorena, su casa de acogida en Granada. Cuidó de él y le hizo todas las curas necesarias, pero la herida del cuello comenzó a ser un problema. “El cono en el cuello evitaba que se tocara con la boca, pero le molestaba mucho y se rascaba con la pata”, dice Lorena. Esta joven trabaja y no podía estar todas las horas que quisiera vigilando a Pancho. Además en esos días, fruto de la dura situación vivida, el perro desarrolló ansiedad por separación. No quería estar solo. Desde entonces está con otra chica de acogida, Carmen. En esta casa parece que está mucho mejor, tiene la compañía de otros dos perros que de alguna manera le ayudan a recuperarse.

En la mirada de Pancho todavía queda tristeza. En su alma queda el dolor de haber sufrido tanto daño. A pesar de todo, es un perro fuerte y las veterinarias que le atendieron aseguran que se pondrá bien. Las mujeres que le han salvado afirman que Pancho tiene un buen carácter y es muy sociable. Solo necesita superar las circunstancias y hacerlo con una familia de verdad sería el comienzo de su nueva vida.

Más información: 

– Galería: El proceso de recuperación de Pancho, en imágenes (pincha aquí).

Cristina, Montserrat y Carmen pertenecen la ‘Asociación Animalista de los Montes Orientales’ que está a punto de nacer. Esta organización quiere cambiar esa “normalidad” con la que la gente de los pueblos de la zona abandona a los animales como si fueran objetos. En el par de meses que llevan en activo, han ayudado a decenas de perros y gatos. Gracias a las donaciones, y a su propio dinero, logran que reciban los tratamientos veterinarios necesarios.

¿Quién se anima a adoptar a Pancho? Los interesados podéis contactar con la asociación a través de su email: asocanimalistamontesorientales@hotmail.com

Pancho en su casa de acogida, más recuperado.:: IDEAL
Pancho en su casa de acogida, más recuperado.:: IDEAL