Las trampas lazos encontradas por Jessica y Roberto.:: IDEAL
Las trampas lazos encontradas por Jessica y Roberto.:: IDEAL

Los vecinos que localizaron once cepos, perdieron hace cinco años a uno de sus perros ahogado por esta herramienta | Se trata de un arte ilegal de caza que puede suponer una pena de entre seis meses y dos años de cárcel, además de una inhabilitación especial para cazar

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Una asociación de protección de animales de Granada – prefieren preservar su nombre– ha denunciado ante el Seprona el uso de trampas lazo en un coto de Montefrío (Granada), un arte ilegal de caza. Margarita, quien habla en nombre de esta asociación, recibió a primeros de abril el aviso de una pareja cuyo cortijo linda con el coto situado en el Paraje La Orozca: “Encontraron a un perro abandonado en una de las trampas, creemos que recién atrapado porque el animal apenas sufrió heridas en el cuello”.

Perro abandonado que cayó en una de las trampas.
Perro abandonado que cayó en una de las trampas.

Jessica y Roberto perdieron hace cinco años a uno de sus perros tras morir ahogado en esos alambres. Desde entonces, echan un ojo periódicamente por la zona para que ningún otro animal sufra el final de su perro. Aquel día Jessica y Roberto localizaron once trampas. Dieron aviso al Seprona y el 5 de abril tres agentes se personaron en el lugar y retiraron ocho cepos más. Según los agentes, algunos eran antiguos ya que aparecieron enredados entre las ramas de los árboles. “Se trata de un arte ilegal de caza bastante común en la provincia. Los pueden poner los mismos propietarios del coto con el fin de capturar a otros animales dañinos para la caza, como los zorros”, dice el Seprona. Incluso aseguran que también dueños de otros cotos colocan esas trampas en los ajenos para perjudicar la caza.

Tras inspeccionar la zona junto a los agentes, Margarita interpuso la denuncia pertinente ante el Seprona, que cerró de forma cautelar el coto y pasó el informe a Medio Ambiente, el siguiente en intervenir. “Con todas estas acciones pretendemos ejemplarizar – explica la portavoz de la asociación– y quien maltrate o abandone a un animal, sepa que vamos a estar ahí para ejercer como acusación particular”.

El uso de trampas lazo para la caza está contemplado como un delito en el Código Penal por ser un tipo de “caza no selectiva”, lo que puede suponer una pena de entre seis meses y dos años de cárcel, además de una inhabilitación especial para cazar de hasta ocho años.

Una de las trampas lazo retirada por el Serpona.
Una de las trampas lazo retirada por el Serpona.