Una de las imágenes de la procesionaria en el parque canino compartida por Centro Veteriniario Albayda.
Una de las imágenes de la procesionaria en el parque canino compartida por Centro Veteriniario Albayda.

Los pelos de esta oruga son como dardos envenenados que al entrar en contacto con la mucosa de los perros les provocan desde alergias hasta la muerte en casos graves

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

Hace un par de días una vecina de la Avenida Federico García Lorca de Granada detectó una hilera de procesionaria dentro del parque de perros situado en esa misma calle. Avisó al Centro Veteriniario Albayda, cercano a la zona, y este dio la voz de alarma: los pelos de esta oruga son extremadamente venenosos y puede costarle la vida al perro. La clínica alertó a sus clientes a través de su página de Facebook y también se lo comunicó al Ayuntamiento de Granada cuyo Área de Medio Ambiente ya ha actuado contra la procesionaria y cierra de forma provisional el parque.

El incremento de las temperaturas medias favorece que la procesionaria del pino prolifere lo que supone un riesgo tanto para las personas como los animales, en especial para los niños y perros. La procesionaria se ubica cerca de los pinos donde instalan los “bolsones” en los que se desarrolla la larva. Esas bolsas son muy visibles por su color blanco y pueden alcanzar dimensiones de hasta 20 centímetros. En esta época del año, entre febrero y abril, la procesionaria abandona su nido para pasar de larva a crisálida. Las orugas bajan por el pino en fila india, pegadas unas a otras, con el fin de enterrarse en el suelo donde termina su desarrollo y volar en julio como mariposas. Y justo cuando desfilan en cabalgata por el suelo comienza el peligro para los perros al entrar en contacto con ellas puesto que pueden sufrir varias lesiones como alergias o necrosis e incluso llegar a morir en casos graves.

Precisamente dentro del parque canino de la Avenida Federico García Lorca hay un pino que, pese al tratamiento preventivo realizado por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada, tiene un bolsón de procesionaria. Según confirman, “el nido está ya vacío por lo cual la oruga ha bajado al suelo para enterrarse”. Además, “no se detecta presencia alguna de orugas en toda la zona”. Pero ante la posibilidad de que queden restos de esos pelos urticantes entre los chinos del parque, cierran temporalmente el pipican “para fumigar la zona y evitar el riesgo para los animales”. Por ello, hasta que no esté completamente saneado el parque recomiendan no acceder a él durante unos días.

Aparte de este caso, el Área de Medio Ambiente asegura que hasta el momento solo ha recibido el aviso de una propiedad privada y de otros dos más en “los que los bolsones están vacíos y la oruga ya se habría enterrado”. Varios lectores de IDEAL cuentan que han visto procesionarias en otros puntos de la capital, como en el aparcamiento de la Alhambra, en la glorieta que pega al monte, así como en algunos rincones del bosque de la Alhambra; cerca del colegio Sagrada Familia también se han quejado y por la Avenida Cervantes. En algunas sitios de Cenes de la Vega, Cumbres Verdes, Sierra de Huétor, Llano de la Perdiz o Alhama de Granada también han localizado procesionarias en las últimas dos semanas.

Si ve pinos con bolsones de procesionaria o a las propias orugas, informe al ayuntamiento de su localidad para que erradiquen cuanto antes el problema y evitar males mayores. Para Granada capital el teléfono de atención a la ciudadanía es el 010.

Más información 

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