El Centro Veteriniario Albayda de Granada ofrece los siguientes consejos y cuidados para los perros

Escrito por Rocío R. Gavira | Twitter: @RocioRGavira

La curiosidad de los perros por saber qué son esas orugas que van en procesión les llevará como mínimo a olisquearlas, chuparlas e incluso comérselas. Las procesionarias están cubiertas por miles de pelillos que son como dardos envenenados que sueltan al sentirse amenazadas. La sustancia tóxica que liberan se llama histamina y se quedan pegadas a las zonas mucosas de los perros: boca, hocico y ojos ocasionando importantes daños.

La recomendación fundamental de Ana Martínez Montes, veterinaria en el Centro Veteriniario Albayda de Granada, es evitar las zonas donde haya pinos o cedros, árboles en los que también aparece la procesionaria, así como las zonas de tierra árida puesto que las orugas buscarán esa superficie para enterrarse. También es importante no dejarlos sueltos en eso lugares porque “aunque a simple vista creas que no hay peligro, el perro puede detectar a lo lejos algún movimiento y empieza el problema”.

En el caso de que tu perro entre en contacto con la procesionaria, “la primera reacción que veremos del animal será rascarse desesperadamente con sus patas o contra el suelo para intentar quitarse eso que le está provocando el picazón”. Algo que hay que parar de inmediato porque el rascarse le puede traer consecuencias mayores al restregarse los pelos en la zona afectada. También verás que babea y se le hinchan la lengua y la boca. Si tuvieras la mala suerte de que el perro se traga la oruga, aunque la vomite “le puede provocar irritaciones y necrosis en la boca y el esófago, algo que tiene cura”, indica Ana Martínez. Si el perro ingiere estos gusanos o la zona afectada de la lengua es muy grande, el animal puede morir.

Agua tibia

La única y mejor forma de retirar esos pelos de las mucosas del perro es usando “preferentemente agua tibia porque el calor destruye la toxina; o en su defecto, agua a presión. El agua arrastrará con todos esos pelos que le están haciendo las heridas”, recalca la veterinaria. Una vez realizados esos lavados, acude cuanto antes a tu veterinario para que le aplique un tratamiento con corticoides de acción rápida y antihistamínicos.

Evidentemente el agua tibia o el agua a presión se la podrás aplicar si estás cerca de casa. Si te pilla en el campo, Ana Martínez aconseja llevar siempre agua para tu perro y así actuar cuanto antes si tienes la más mínima sospecha de que el perro ha entrado en contacto con la procesionaria. 

Si ves pinos con bolsones de procesionaria o a las propias orugas, informa al ayuntamiento de tu localidad para que erradiquen cuanto antes el problema y evitar males mayores.

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